El dirigente del transporte, Jorge Lanza, alertó que el rubro atraviesa una de sus etapas más críticas debido a la violencia y al cobro del denominado “impuesto de guerra”, situación que mantiene bajo amenaza constante a conductores y empresarios del sector.

Según detalló Lanza, en los últimos tres años más de 50 personas vinculadas al transporte han sido asesinadas, mientras que solo en la última semana se registraron varios hechos violentos en distintas zonas del país, reflejando que la crisis de seguridad continúa golpeando fuertemente al gremio.

“El transporte vive una situación sumamente difícil”, expresó el dirigente, al señalar que las estructuras criminales siguen operando pese a las acciones anunciadas por las autoridades.

Lanza también cuestionó la capacidad de respuesta de los cuerpos de seguridad, asegurando que existen limitaciones de personal, patrullas y recursos logísticos para enfrentar la criminalidad. “Nuestra seguridad camina con muletas”, afirmó.

El representante transportista indicó que muchos operadores trabajan diariamente bajo temor, debido a las amenazas y extorsiones que persisten en rutas urbanas e interurbanas del país. Asimismo, pidió al Gobierno fortalecer las estrategias de seguridad para frenar la violencia que afecta al sector y a miles de usuarios que dependen del servicio de transporte público.