El exmagistrado Mario Morazán lanzó nuevas críticas contra el diputado Jorge Cálix, en medio de la polémica por la colocación de retratos en el Congreso Nacional.
Morazán advirtió que, de instalarse la imagen de Cálix en el hemiciclo legislativo, esta sería retirada en el futuro. “Esa foto en algún momento se va a quitar, y voy a ser yo el que la quite”, expresó.
Asimismo, reiteró sus cuestionamientos hacia la legitimidad de Cálix como presidente del Poder Legislativo, asegurando que “su firma nunca aparecerá en un decreto”, al sostener que no ocupó ese cargo conforme a lo establecido.
El exmagistrado también utilizó calificativos despectivos al referirse al congresista, a quien volvió a llamar “un tonto útil”, intensificando el tono del debate político en torno a la memoria institucional del Congreso.
La controversia surge en un contexto de tensiones sobre la narrativa histórica y la legalidad de los hechos ocurridos en la elección de la junta directiva del Legislativo, un tema que continúa generando divisiones entre distintos sectores políticos del país.