Un potente terremoto de magnitud 7.8 sacudió este lunes la zona marítima frente a las costas del sur de Filipinas, provocando la muerte de al menos 32 personas y dejando más de 100 heridos, según reportes preliminares de la Oficina de Defensa Civil del país.
El movimiento telúrico se registró alrededor de las 7:37 de la mañana (hora local) cerca de la isla de Mindanao, la segunda más grande y poblada del archipiélago filipino, donde residen aproximadamente 26 millones de personas.
Tras el sismo, las autoridades emitieron alertas de tsunami en varios países de la región y activaron protocolos de emergencia mientras equipos de rescate eran desplegados en las zonas afectadas.
De acuerdo con los informes oficiales, se han registrado múltiples réplicas desde el terremoto principal, con magnitudes que van desde 1.3 hasta 6.7, lo que ha mantenido en alerta a la población.
Imágenes difundidas en redes sociales y medios locales muestran edificios colapsados, entre ellos un restaurante de comida rápida que quedó reducido a escombros. Asimismo, se reportaron deslizamientos de tierra en distintas comunidades, agravando la emergencia.
La provincia costera de Sarangani, ubicada a unos 20 kilómetros del epicentro, figura entre las zonas más golpeadas. Las autoridades locales confirmaron al menos 17 fallecidos en esa región, muchos de ellos víctimas de derrumbes provocados por deslizamientos de tierra. El terremoto también ocasionó interrupciones temporales en los servicios de energía eléctrica y comunicaciones, los cuales fueron restablecidos posteriormente.
Las cifras de víctimas continúan siendo preliminares y deberán ser verificadas por la agencia nacional de gestión de desastres de Filipinas, que recopila información de diversas fuentes locales y prevé emitir una actualización oficial en los próximos días.
Las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños continúan mientras las autoridades monitorean la actividad sísmica y el riesgo de nuevas afectaciones en las zonas impactadas.