El gremio de taxistas lanzó este lunes un ultimátum al Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), exigiendo la aprobación de un bono compensatorio que permita enfrentar el impacto del constante aumento en los precios de los combustibles.
Los transportistas denunciaron que una gran cantidad de conductores quedó excluida de los recientes ajustes tarifarios, situación que —afirman— ha golpeado severamente sus ingresos y puesto en riesgo la estabilidad económica de miles de familias que dependen del rubro.
Ante esta situación, los representantes del sector otorgaron un plazo de 48 horas a las autoridades para obtener una respuesta concreta a sus demandas. De no recibir soluciones, advirtieron que podrían ejecutar paralizaciones y medidas de presión a nivel nacional.
Además del subsidio económico, el gremio también solicitó la creación de una plataforma digital que permita modernizar el servicio de taxi en Honduras, mejorar la competitividad y facilitar el acceso de usuarios al transporte.
Los taxistas sostienen que el incremento sostenido de los combustibles, sumado a los costos operativos y la falta de apoyo gubernamental, ha vuelto cada vez más difícil mantener la actividad sin afectar directamente sus ganancias.