El alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, anunció una serie de medidas de austeridad dentro de la administración municipal, con el objetivo de reducir gastos operativos ante el impacto de la situación económica actual.

Entre las disposiciones más destacadas, se prohíbe el uso del aire acondicionado en los vehículos municipales, además de establecer restricciones en el consumo de recursos administrativos y logísticos dentro de la comuna sampedrana.

La orden también contempla la limitación de impresiones físicas, promoviendo en su lugar el uso de formatos digitales para disminuir costos en papelería y suministros de oficina.

Asimismo, se determinó la reducción de reuniones presenciales que impliquen movilización de personal, como parte de una estrategia para disminuir el gasto en combustible y optimizar el tiempo laboral.

Otra de las medidas establece que queda prohibida la compra de insumos para reuniones de trabajo, en un intento por recortar gastos considerados no esenciales dentro del funcionamiento institucional.

De acuerdo con la disposición municipal, estas acciones responden a factores como la situación económica mundial, el alza en el precio de los combustibles, el alto costo de la energía eléctrica y el incremento en los precios de los productos de la canasta básica.

Además, se señaló que la municipalidad requiere importantes recursos mes a mes para garantizar su operatividad y el cumplimiento de sus funciones administrativas y de servicio a la población.

Con estas medidas, la alcaldía busca mantener la estabilidad financiera de la institución y priorizar el uso eficiente de los fondos públicos en medio de un contexto económico adverso.