La expresidenta de la Corte Suprema de Justicia, Rebeca Ráquel Obando, reveló que estaba dispuesta a someterse al juicio político impulsado en su contra, al asegurar que no ha cometido ninguna falta. “No ha habido ningún pecado”, expresó, aunque cuestionó que en el contexto actual “no sabemos de qué se le puede acusar a uno”.

Obando explicó que tomó la decisión de no enfrentar el proceso a última hora, priorizando a su familia. “Por mi familia, no quise hacerlos pasar un momento tan difícil y que luego les venga a repercutir durante sus vidas; tengo que pensar en mi familia también”, señaló.

Asimismo, advirtió a sus compañeros magistrados sobre presuntas irregularidades en la administración judicial, al afirmar que se estaría violentando un decreto mediante la eliminación de al menos 180 nombramientos que ella habría realizado durante su gestión, pese a considerar que tenía la potestad para efectuarlos.