El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, confirmó que el puente “Papa Francisco” continuará cerrado al tránsito vehicular y no será habilitado hasta septiembre, debido a que aún faltan trabajos esenciales para garantizar la seguridad de quienes circulen por la estructura.
La obra, considerada uno de los proyectos de infraestructura vial más importantes de la capital, tenía previsto entrar en funcionamiento meses atrás. Sin embargo, las autoridades municipales señalaron que se requiere completar varias etapas técnicas antes de permitir el paso de vehículos.
El proyecto representa una inversión cercana a los 500 millones de lempiras y tiene como objetivo mejorar la movilidad en uno de los sectores más congestionados de Tegucigalpa, beneficiando especialmente a los conductores que se desplazan hacia Mateo, Lepaterique y la calle Los Alcaldes.
Según explicó el edil, la prioridad es asegurar que el puente cumpla con todos los estándares de seguridad antes de su apertura definitiva, por lo que los trabajos continuarán durante los próximos meses.
Una vez habilitado, se espera que el puente contribuya a reducir significativamente los tiempos de desplazamiento y el congestionamiento vehicular en la salida occidental de la capital.