Las autoridades hondureñas investigan nuevos detalles sobre la masacre ocurrida en el municipio de Sulaco, departamento de Yoro, donde cinco personas fueron encontradas muertas en circunstancias violentas.

De acuerdo con las primeras indagaciones, el presunto líder del denominado “Cártel del Diablo”, Esteban Ferrera, habría intentado fingir su muerte para evadir a las autoridades. Según las pesquisas, Ferrera dejó sus documentos personales cerca del cuerpo decapitado de una de las víctimas, identificado como César Mauricio Banegas García.

La estrategia habría tenido como objetivo hacer creer a los investigadores que el supuesto cabecilla criminal se encontraba entre los fallecidos, lo que le permitiría desaparecer y evitar su captura.

Las autoridades continúan con las investigaciones para confirmar la identidad de todas las víctimas y determinar el paradero de Ferrera, mientras se analizan las evidencias recolectadas en la escena del crimen.

Equipos de seguridad mantienen operativos en la zona con el fin de dar con los responsables de este hecho que ha generado alarma entre los pobladores de Sulaco.