El expresidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, volvió a referirse a Juan Orlando Hernández (JOH) en declaraciones recientes sobre la muerte de su hijo. Lobo Sosa afirmó: «No soy yo el que tiene que probar algo. Solo estoy diciendo lo que me dijeron los investigadores y vamos a seguir buscando quién ordenó la muerte de mi hijo».

El exmandatario añadió que, según la información que le proporcionaron los investigadores, Hernández habría estado implicado directamente: «A mí me dijeron los investigadores que Juan Orlando ordenó la muerte de mi hijo y también me dijeron que JOH estaba metido hasta el cuello en el tema del narcotráfico».

Estas declaraciones reavivan la polémica en torno a las acusaciones sobre la relación del expresidente con actividades delictivas y el crimen organizado en Honduras, generando nuevas expectativas sobre posibles investigaciones y acciones judiciales futuras.