Ante la ola de frío que mantiene el hielo intacto en la ciudad, Nueva York ha puesto en funcionamiento sus conocidos “jacuzzis de nieve”, grandes derretidores de nieve que permiten limpiar calles y carreteras tras la tormenta del pasado fin de semana.

Ocho unidades de estos dispositivos, conocidos oficialmente como Trecan Combustion 60-PD, han sido distribuidas en distintos puntos de la ciudad. Se trata de grandes bañeras metálicas de agua caliente en las que camiones descargan la nieve acumulada. El hielo y la nieve se derriten gracias a las altas temperaturas dentro de las máquinas y caen en estado líquido, generalmente con un color marrón debido a la suciedad de calles y aceras.

Según el Departamento de Sanidad, cada unidad puede derretir hasta 120 toneladas de nieve por hora. Estas máquinas, que llevan operando en Nueva York desde hace al menos 20 años, estarán activas durante varios días para devolver la normalidad a la ciudad.

“Si no la derretimos, permanecerá ahí durante un tiempo”, explicó Javier Lojan, comisario de Sanidad en funciones. La nevada, la más intensa en cinco años, dejó acumulaciones de hasta 30 centímetros en algunas zonas, complicando la movilidad de personas y vehículos.

Las temperaturas continúan bajo cero, con sensación térmica que en algunos momentos ha llegado a -20 ºC. Para este jueves se esperan mínimas de -13 ºC y máximas de -6 ºC, con sensación térmica de hasta -17 ºC, lo que mantiene la intervención mecánica como necesaria para garantizar la seguridad y el normal desarrollo de la vida urbana.