El presidente de Honduras, Nasry Asfura, intentó este martes bajar la tensión diplomática generada tras el bloqueo al ingreso de la ministra de Educación de El Salvador y de paquetes escolares destinados a niños con doble nacionalidad en la zona de Nahuatique.
Según el mandatario, el incidente no representa ningún conflicto entre ambos países y aseguró que todo se debió a un procedimiento normal de control fronterizo.
“La persona que llegó del lado salvadoreño comprendió el procedimiento. Nuestro soldado fue muy amable”, expresó Asfura, insistiendo en que “no hay ningún incidente” y que Honduras y El Salvador continúan siendo “países hermanos”.
La controversia surgió luego de que autoridades hondureñas impidieran el ingreso de la funcionaria salvadoreña y de los paquetes escolares que serían entregados a estudiantes de origen salvadoreño residentes en la zona fronteriza de Nahuatique.
El gobierno hondureño argumentó que la ministra ingresaba utilizando uniforme militar y que no existían permisos ni coordinaciones diplomáticas previas para realizar la actividad en territorio nacional.
El hecho provocó reacciones en ambos países y reavivó el debate sobre la situación limítrofe y los mecanismos de coordinación binacional en comunidades fronterizas donde habitan familias con doble nacionalidad.
Pese a la polémica, Asfura reiteró que la relación con El Salvador se mantiene estable y descartó cualquier escalada diplomática por el incidente.