La NASA dio a conocer una nueva e impresionante imagen captada por la tripulación de Artemis II, mostrando al mismo tiempo las caras iluminada y oscura de la Luna, una perspectiva excepcional que nunca antes había sido observada directamente por seres humanos.

La fotografía ofrece una vista sin precedentes del satélite natural de la Tierra. En la imagen, el lado derecho corresponde a la zona iluminada de la Luna, fácilmente reconocible por sus grandes manchas oscuras, formadas por intensa actividad volcánica durante sus primeras etapas geológicas. Este es también el hemisferio lunar que siempre permanece orientado hacia la Tierra.

Uno de los elementos más sobresalientes de la captura es la Cuenca Orientale, una gigantesca estructura de impacto de casi 1,000 kilómetros de diámetro, ubicada en el límite entre los dos hemisferios lunares. De acuerdo con la NASA, la tripulación de Artemis II se convirtió en la primera en observar esta cuenca en toda su magnitud.

Este nuevo registro representa un importante avance en la exploración espacial y refuerza el valor científico de la misión Artemis II, considerada una pieza clave en el regreso de la humanidad a la Luna.

La imagen, además de su impresionante valor visual, aporta información crucial para futuras misiones tripuladas y para el estudio detallado de la superficie lunar.