La Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras lanzó una advertencia al gobierno de Nasry Asfura al asegurar que, si no se cumple con el reajuste salarial prometido al sector docente, iniciarán un paro de brazos caídos a nivel nacional a partir del próximo 1 de junio.
El gremio magisterial denunció que el alto costo de la vida continúa golpeando fuertemente a los maestros hondureños, señalando incrementos en los precios de los combustibles, medicamentos y productos básicos, situación que —afirman— ha deteriorado aún más las condiciones económicas del sector.
Además, los docentes alertaron sobre el impacto de la violencia en diferentes zonas del país, indicando que esta problemática está provocando deserción escolar y afectando el desarrollo normal de las actividades educativas en varios departamentos de Honduras.
Los representantes magisteriales exigieron que el reajuste salarial se haga efectivo a partir de junio y que incluya pago retroactivo desde enero de este año. Asimismo, advirtieron que, de no recibir una respuesta favorable por parte del gobierno, podrían escalar las medidas de presión con la convocatoria de un paro nacional y tomas en puntos estratégicos del país.
La advertencia aumenta la tensión entre el sector educativo y las autoridades, en medio de crecientes reclamos por mejoras salariales y condiciones laborales para los docentes hondureños.