La patinadora artística estadounidense Amber Glenn abrió un debate poco frecuente en el ámbito deportivo: el impacto de la menstruación en el rendimiento de las atletas. Tras su participación en los Juegos Olímpicos, Glenn compartió en sus redes sociales que los ciclos menstruales pueden influir en la energía, la concentración, el estado de ánimo y la comodidad física durante la competencia.

La deportista subrayó que no buscaba justificar su resultado, sino poner sobre la mesa una realidad que atraviesan muchas mujeres en el deporte profesional. “En situaciones de alto estrés, los periodos pueden volvernos más emocionales”, señaló, destacando que numerosas atletas compiten en su máximo nivel mientras atraviesan esta etapa natural.

Con sus declaraciones, Glenn contribuyó a visibilizar un tema que suele permanecer en silencio dentro del deporte de élite, abriendo espacio para una conversación necesaria sobre salud, rendimiento y bienestar femenino.