Una fuerte polémica sacude a la comuna capitalina luego de que más de 2,300 empleados municipales denunciaran haber sido despedidos a través de mensajes de WhatsApp, sin previo aviso formal, sin pago de prestaciones y, según los afectados, mientras continuaban laborando con normalidad.
Los denunciantes aseguran que las notificaciones de despido se realizaron por medio de mensajes de texto, sin seguir —afirman— los procedimientos legales correspondientes. Entre los afectados, señalan, figuran personas con discapacidad, mujeres embarazadas y empleados que se encontraban bajo incapacidad médica, lo que ha elevado aún más la indignación y el temor por posibles violaciones a derechos laborales.
La situación ha generado una ola de cuestionamientos sobre la legalidad del mecanismo utilizado para separar al personal, así como por el impacto financiero que esta decisión podría tener para la municipalidad en caso de una avalancha de demandas laborales.
El diputado Carlos Umaña reaccionó al tema y criticó que los despidos se estén notificando por redes sociales y canales no oficiales, en lugar de utilizar los procedimientos legales establecidos. A su juicio, esta forma de actuar no solo vulnera derechos de los trabajadores, sino que también podría desencadenar protestas y procesos judiciales de gran escala.
“Estas acciones podrían generar demandas y protestas”, advirtió Umaña, al tiempo que pidió respetar el debido proceso y garantizar el pago correspondiente a cada empleado afectado.
La controversia ya encendió el debate público sobre si un mensaje de WhatsApp puede considerarse una notificación válida de despido y si la administración municipal estaría exponiendo las finanzas de la comuna a millonarias reclamaciones laborales.
Mientras tanto, los trabajadores afectados exigen respuestas, pagos pendientes y una explicación formal sobre una decisión que, lejos de pasar desapercibida, amenaza con convertirse en una nueva crisis política, legal y social para la alcaldía capitalina.