La diputada liberal aseguró que se mantuvo coherente con su postura política y advirtió que las compras directas han sido utilizadas históricamente como mecanismo para facilitar actos de corrupción.

La diputada del Partido Liberal, Iroshka Elvir, salió al paso de la polémica generada por el video viral sobre los trabajos de bacheo en la carretera hacia Coyolito, y explicó las razones por las que votó en contra del artículo del decreto de emergencia vial relacionado con las compras directas.

A través de sus declaraciones, la congresista sostuvo que su postura responde a una línea de “coherencia política”, ya que —según afirmó— también se opuso a ese mismo mecanismo durante administraciones anteriores.

“Voté en contra del artículo que refiere a las compras directas. Manteniendo mi coherencia política, al igual que en el gobierno anterior, estoy en contra de las compras directas, porque se han utilizado como herramienta para facilitar la corrupción”, expresó.

Elvir señaló que, si bien reconoce la necesidad de agilizar procesos para atender emergencias viales y otras necesidades del país, el camino correcto no debe ser la adjudicación directa, sino una reforma profunda a la Ley de Contratación del Estado.

“Para tener procesos más expeditos, es imperativo reformar la ley de contratación del Estado, pero mientras eso suceda, las compras directas no son un mecanismo adecuado a utilizar”, enfatizó.

La diputada también dejó claro que, a su juicio, este tipo de prácticas no pueden justificarse dependiendo de quién esté en el poder. “Lo que antes era malo, hoy sigue siendo malo”, remarcó.

Sus declaraciones surgen luego de que en redes sociales circulara un video que muestra cuestionados trabajos de bacheo en la carretera hacia Coyolito, generando críticas por la calidad de la obra y reavivando el debate sobre el uso de fondos públicos bajo esquemas de contratación directa.

La controversia ha abierto nuevamente la discusión sobre la transparencia en la ejecución de proyectos de infraestructura, especialmente en contextos de emergencia, donde sectores políticos y ciudadanos demandan mayor fiscalización y resultados visibles, no “parches maquillados”.