Irán respondió con una serie de ataques con misiles en distintos puntos de Medio Oriente, luego de los bombardeos ejecutados en las últimas horas por Estados Unidos e Israel contra objetivos dentro de su territorio, elevando significativamente la tensión regional.

Desde tempranas horas, el gobierno iraní advirtió que daría una “respuesta aplastante”, asegurando que las acciones militares ocurrieron nuevamente mientras se desarrollaban negociaciones con Washington relacionadas con su programa nuclear. Teherán calificó los ataques como una agresión directa contra su soberanía.

De acuerdo con el ejército israelí, Irán lanzó misiles contra Israel y contra varios países de la región donde Estados Unidos mantiene presencia militar o alianzas estratégicas. Entre las naciones alcanzadas figuran Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak.

La Guardia Revolucionaria iraní afirmó en un comunicado que “todos los territorios ocupados y las bases criminales de Estados Unidos en la región han sido alcanzados”, advirtiendo además que la operación militar continuará hasta lograr una derrota decisiva del enemigo.

El intercambio de ataques marca una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente y mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una expansión del enfrentamiento a nivel regional.