De acuerdo con antropólogos australianos, las pinturas rupestres no solo fueron expresiones artísticas primitivas, sino también posibles manifestaciones espirituales vinculadas a creencias en seres sobrenaturales. En varias de estas representaciones aparecen figuras humanas con rasgos de animales, lo que para algunos estudiosos simboliza conexiones místicas entre el ser humano y el mundo animal.

Siglos después, esa mezcla entre lo humano y lo animal vuelve a estar en conversación pública, pero ahora desde las redes sociales. En las últimas semanas ha tomado fuerza el fenómeno de los llamados “Therians”, personas que aseguran identificarse profundamente con un animal específico y que, en algunos casos, adoptan conductas, vestimenta o accesorios que refuerzan esa afinidad.

El psiquiatra y jefe del servicio de Salud Mental del Hospital Escuela, Héctor Velásquez, explicó que cuando una persona cree firmemente, fuera de su realidad objetiva, que es un animal —ya sea ave o mamífero—, podrían existir indicios de psicosis.

Asimismo, señaló que este tipo de conductas, dependiendo del contexto clínico y la evaluación profesional, podrían estar relacionadas con trastornos de la personalidad, bipolaridad, trastornos afectivos, así como cuadros depresivos o ansiosos.

No obstante, el especialista también subrayó que no todos los casos responden necesariamente a una condición psiquiátrica. En algunos escenarios puede tratarse de una tendencia, un pasatiempo o incluso una manifestación lúdica que ha encontrado eco en plataformas digitales, donde las identidades alternativas suelen amplificarse con rapidez.

Expertos coinciden en que la clave está en diferenciar entre una expresión personal o social y una creencia fija que afecte el funcionamiento diario del individuo. Cuando existe duda, lo recomendable es acudir a una evaluación psicológica o psiquiátrica.

El Hospital Escuela cuenta con servicio de salud mental para atender a personas que presenten comportamientos que generen preocupación o que se aparten de los parámetros establecidos en los manuales diagnósticos internacionales, como los elaborados por la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de Psiquiatría.

En un entorno digital donde las tendencias surgen y se viralizan a gran velocidad, especialistas insisten en la importancia de abordar estos fenómenos con responsabilidad, información y, sobre todo, criterio profesional.