El Gobierno de Honduras analiza un posible giro en su política exterior respecto a China y Taiwán, en medio de presiones geopolíticas impulsadas por Estados Unidos para reducir la influencia de Beijing en América Latina.

Tres años después de que el país rompiera relaciones diplomáticas con Taiwán y estableciera vínculos oficiales con China, sectores productivos hondureños comienzan a cuestionar los resultados económicos de esa decisión.

Uno de los sectores más afectados es el de la acuicultura. Los exportadores de camarón reportan que las ventas hacia Taiwán cayeron drásticamente tras la ruptura diplomática. De acuerdo con datos del sector, las exportaciones pasaron de más de 100 millones de dólares en 2022 a apenas 16 millones en 2025, sin que el mercado chino lograra compensar la pérdida.

El director ejecutivo de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras, Javier Amador, aseguró que las expectativas generadas sobre los beneficios comerciales con China no se cumplieron.

Ante este panorama, el presidente de Honduras, Nasry Asfura, quien asumió el cargo en enero, ordenó una revisión de los acuerdos firmados entre Tegucigalpa y Beijing. La medida ha reavivado el debate sobre un eventual distanciamiento de China y la posibilidad de restablecer relaciones diplomáticas con Taiwán.

El análisis del Gobierno hondureño coincide con la estrategia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien impulsa una política regional orientada a limitar la influencia económica y política de China en América Latina.

En ese contexto, se espera que Asfura participe este fin de semana en una cumbre de seguridad convocada por Trump en las cercanías de Miami, donde se reunirán varios líderes de la región.

Analistas internacionales consideran que Honduras podría convertirse en el país con mayores probabilidades de restablecer relaciones diplomáticas con Taiwán. Según el politólogo Francisco Urdinez, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el actual mandatario hondureño ya había planteado esa posibilidad durante su campaña política y su administración ha mostrado señales de acercamiento con Washington.

La revisión de la política exterior abre un nuevo capítulo en la relación de Honduras con las potencias globales, en un escenario marcado por la competencia estratégica entre Estados Unidos y China por influencia en la región.