La industria camaronera hondureña continúa consolidándose como uno de los pilares estratégicos de la economía nacional, gracias al fortalecimiento de los controles sanitarios, la vigilancia epidemiológica y los sistemas de trazabilidad impulsados por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa).

Las autoridades destacan que estas acciones han permitido mantener y ampliar la presencia del camarón hondureño en mercados internacionales altamente exigentes como la Unión Europea, México, Centroamérica, Inglaterra y Japón, donde el producto sobresale por sus estándares de calidad, inocuidad y cumplimiento de normativas internacionales.

El sector acuícola genera miles de empleos directos e indirectos en el país, además de dinamizar las economías locales en las regiones productoras, convirtiéndose en una importante fuente de divisas para Honduras.

Entre las principales medidas implementadas por la SAG-Senasa figuran la vigilancia epidemiológica de enfermedades, controles de bioseguridad en fincas acuícolas, inspecciones permanentes en plantas procesadoras y el fortalecimiento de los sistemas de trazabilidad, que permiten garantizar la seguridad del producto desde su origen hasta su exportación final.

“La finalidad principal es mantener la vigilancia sanitaria de las enfermedades y garantizar que el camarón que exportamos sea un producto sanitariamente seguro. También trabajamos en fortalecer y mantener un sistema robusto de trazabilidad”, expresó Josué Lémuz, jefe de Epidemiología de SAG-Senasa.

Asimismo, las autoridades aseguraron que continúan desarrollando procesos permanentes de inspección y monitoreo enfocados en tres pilares fundamentales para el sector: vigilancia epidemiológica, inocuidad alimentaria y trazabilidad.