El fiscal general Johel Zelaya anunció que no comparecerá ante el pleno del Congreso Nacional en el marco del proceso de juicio político en su contra, al considerar que el procedimiento carece de objetividad, garantías mínimas y respeto al debido proceso.
A través de un pronunciamiento público, Zelaya aseguró que desde el inicio manifestó su disposición de someterse al proceso “con apego al debido proceso”, pero afirmó que las condiciones en las que se ha desarrollado el juicio evidencian una supuesta falta de imparcialidad.
“Hoy es evidente que no hubo igualdad de condiciones: he sido juzgado y prácticamente condenado de forma anticipada”, expresó.
Según el fiscal general, en menos de 48 horas se desarrolló un proceso que incluyó la recepción y admisión de la denuncia, la comparecencia de testigos de cargo sin permitir repreguntas y una deliberación que terminó con la recomendación de su destitución.
Zelaya cuestionó la rapidez con la que se llevó a cabo el procedimiento y sostuvo que no existen condiciones de legalidad ni imparcialidad para continuar participando en el mismo.
“He decidido no comparecer ante el pleno. No existe objetividad ni garantías mínimas. No legitimaré un procedimiento viciado que violenta mis derechos y la Constitución”, manifestó.
Pese a su decisión de no asistir a la sesión del Legislativo, el funcionario aseguró que continuará defendiendo su postura y reiteró que seguirá firme en la defensa de “la verdad y el Estado de derecho”.
El proceso de juicio político contra Zelaya se da en medio de una creciente tensión institucional y de fuertes cuestionamientos sobre el uso de esta figura dentro del Congreso Nacional.