Un reciente estudio científico reveló que realizar ejercicios de fuerza, incluso una sola vez por semana, podría estar relacionado con una mayor esperanza de vida y un menor riesgo de muerte por diversas enfermedades.

La investigación, publicada en la revista científica British Journal of Sports Medicine, analizó los hábitos de actividad física de más de 147 mil adultos estadounidenses durante un período de hasta 30 años, convirtiéndose en uno de los estudios más amplios sobre los beneficios del entrenamiento de resistencia.

Los investigadores evaluaron actividades como el levantamiento de pesas y el uso de máquinas de musculación, comparando estos hábitos con las tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, cáncer, afecciones respiratorias y trastornos neurológicos.

Durante el seguimiento, más de 35 mil participantes fallecieron. Sin embargo, los resultados mostraron que quienes realizaban una cantidad moderada de entrenamiento de fuerza presentaban un menor riesgo de muerte en comparación con quienes no practicaban este tipo de ejercicio.

Los beneficios se mantuvieron incluso después de que los científicos ajustaran otros factores que pueden influir en la salud, como la edad, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la calidad de la alimentación, los antecedentes familiares y la práctica de ejercicios aeróbicos.

El estudio también destaca que combinar el entrenamiento de fuerza con actividades cardiovasculares, como caminar, nadar o andar en bicicleta, podría ofrecer una protección aún mayor para la salud a largo plazo.

Los expertos señalan que estos hallazgos refuerzan la importancia de incorporar ejercicios de resistencia en las rutinas semanales, no solo para desarrollar masa muscular, sino también como una estrategia para mejorar la calidad y expectativa de vida.