El Gobierno de Honduras anunció un reajuste de la estrategia nacional de seguridad alimentaria con el objetivo de reducir la vulnerabilidad de 1.4 millones de personas, frente al promedio de 1.8 millones registrado en los últimos cinco años, según el informe del Protocolo de Clasificación de Crisis Alimentaria y Nutricionales Prolongadas (PAFI).
El titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Abraham Molina, reconoció que, aunque se han logrado avances en los últimos años, la problemática sigue siendo un desafío urgente para el país.
“Pese a los avances que se han realizado en los últimos cinco años, el desafío persiste y es necesario fortalecer las acciones para garantizar un acceso sostenible a los alimentos en todo el país”, expresó el funcionario.
Molina explicó que el nuevo enfoque estará orientado a optimizar programas existentes y priorizar inversiones en las zonas con mayor vulnerabilidad, entre ellas La Mosquitia, Lempira, el sur de Francisco Morazán y el sur de El Paraíso, sin dejar de lado los sectores urbanos con alta concentración de población en riesgo.
Como parte de este proceso, el Gobierno revisará los programas de apoyo dirigidos a pequeños y medianos productores, con el fin de fortalecer la producción nacional y asegurar ingresos más estables para las comunidades rurales. Además, se instalará una mesa interinstitucional junto a organismos de cooperación internacional y organizaciones no gubernamentales, para coordinar esfuerzos y captar más recursos destinados a la seguridad alimentaria.
Por su parte, el coordinador de la Unidad Técnica de Seguridad Alimentaria Nutricional (UTSAN), Joselino Pacheco, detalló que uno de los pilares de la nueva estrategia será vincular la producción local con el Programa de Alimentación Escolar, iniciativa que beneficia a más de 1.3 millones de niños y niñas en el país.
“Uno de los ejes estratégicos será vincular la producción local con el Programa de Alimentación Escolar, que beneficia a más de 1.3 millones de niños y niñas, promueve la compra directa a pequeños productores y dinamiza la economía local”, afirmó Pacheco.
Las autoridades reiteraron que no existe desabastecimiento de alimentos en Honduras, aunque advirtieron que factores internacionales podrían generar presiones sobre los precios de la canasta básica.
Actualmente, la SAG administra proyectos por más de 350 millones de dólares, orientados a asistencia técnica, financiamiento y capitalización productiva, además de obras en infraestructura de riego, almacenamiento y reservas comunitarias, como parte de las medidas para fortalecer la resiliencia ante futuras crisis.