La directora ejecutiva del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, reaccionó con firmeza ante el otorgamiento de un bono de 100 mil lempiras a diputados del Partido Liberal, iniciativa que ha sido vinculada al congresista Jorge Cálix.

Castellanos cuestionó duramente la medida, señalando que este tipo de prácticas no responden a las verdaderas necesidades del país. “Honduras no necesita bonos disfrazados de ayuda. Necesita leyes y políticos que tengan la decencia mínima de legislar en favor de este país, y un Poder Ejecutivo que gobierne con responsabilidad, en lugar de habilitar prácticas que distorsionan el uso del dinero público”, expresó.

La titular del CNA advirtió que estos beneficios económicos a legisladores generan desconfianza ciudadana y ponen en entredicho la transparencia en el manejo de los recursos estatales, en un contexto donde amplios sectores de la población enfrentan dificultades económicas.

El tema ha encendido el debate público, con cuestionamientos sobre la legalidad y ética de estos incentivos, así como su impacto en la institucionalidad democrática del país. Mientras tanto, diversos sectores exigen mayor rendición de cuentas y claridad sobre el destino y justificación de estos fondos.