Tras varias semanas de asambleas informativas, suspensión de consultas externas y paralización parcial de cirugías electivas, el Colegio Médico de Honduras y la Secretaría de Salud lograron un acuerdo que pone fin a las medidas de presión en el sistema sanitario público.
El entendimiento entre ambas partes permite la normalización progresiva de los servicios en hospitales y centros de salud, así como la suspensión de las tomas de carreteras que se habían registrado en distintos puntos del país.
Entre los principales acuerdos alcanzados destaca la garantía de que no habrá cancelaciones ni despidos de personal sanitario como consecuencia de las protestas. Asimismo, las autoridades se comprometieron a revisar más de 250 casos de despidos recientes, con la posibilidad de reintegro inmediato para quienes cumplan con los requisitos establecidos.
Otro de los puntos clave del acuerdo es el compromiso del pago de salarios atrasados a trabajadores de la salud, así como la promesa de no aplicar represalias contra los galenos que participaron en las acciones de protesta.
Las autoridades y el gremio médico coincidieron en la necesidad de mantener el diálogo como vía para resolver los conflictos y evitar afectaciones prolongadas a la población que depende del sistema de salud público.