El intento de impulsar un juicio político contra el consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, quedó frenado en el Congreso Nacional ante la falta de los 86 votos requeridos por la Constitución de la República.
La iniciativa no logró avanzar debido a la ausencia de consenso entre las distintas bancadas, especialmente por la postura asumida por un sector del Partido Liberal, vinculado políticamente a Salvador Nasralla, que se negó a respaldar el proceso.
Desde el Poder Legislativo se confirmó que, sin la mayoría calificada, el juicio político no puede seguir su curso, lo que deja el tema prácticamente congelado en el actual escenario político. De mantenerse la falta de acuerdos, el asunto podría quedar en pausa hasta la próxima legislatura.
La situación también dejó en evidencia las divisiones internas dentro del liberalismo, donde no existe una posición unificada frente a la medida. Mientras algunos diputados apoyan abrir el proceso contra Ochoa, otros consideran que no es el momento o simplemente rechazan acompañarlo.
Con este nuevo bloqueo, el pulso político alrededor del CNE no se resolvió en el pleno del Congreso, sino que terminó estancado en la aritmética legislativa.