La joven española Noelia Castillo, de 25 años, falleció este jueves en el centro sociosanitario Sant Pere de Ribes, en la comarca del Garraf, Cataluña, tras casi dos años de batalla legal para ejercer su derecho a la eutanasia, un permiso que la justicia le había reconocido hasta en cinco ocasiones.

Durante sus últimos momentos, Castillo estuvo acompañada por sus padres, hermanas, su abuela materna y una religiosa, aunque, según su voluntad, murió en soledad, informa La Vanguardia. Su caso había generado gran atención mediática por la complejidad del proceso legal y las reiteradas negativas que enfrentó para acceder a un derecho reconocido por la ley, destaca El Periódico.

Su fallecimiento reabre el debate en España sobre los derechos de las personas con enfermedades graves y la aplicación de la eutanasia, un tema que sigue siendo sensible y de gran relevancia social.