Una explosión en una fábrica de fuegos artificiales en el centro de China dejó al menos 26 personas muertas y 61 heridas, según informaron este martes medios estatales.
El siniestro ocurrió alrededor de las 5:00 de la tarde del lunes en un taller ubicado en una zona rural de Liuyang, una pequeña ciudad de la provincia de Hunan, de acuerdo con la agencia oficial Xinhua.
Liuyang es reconocida como uno de los principales centros de producción de fuegos artificiales del mundo. Según reportes de la televisora estatal CGTN, la ciudad llegó a representar cerca del 60 % del suministro global del sector.
Imágenes difundidas en redes sociales y verificadas por medios internacionales muestran una enorme columna de humo elevándose tras la detonación. La onda expansiva causó daños en estructuras cercanas, con ventanas destruidas en varios edificios, según reportes de la televisora estatal CCTV.
Las autoridades locales ordenaron la suspensión inmediata de todas las empresas fabricantes de fuegos artificiales en la ciudad a partir de las 7:00 de la noche del lunes, como parte de una “rectificación integral”, informó el alcalde de Liuyang, Dai Shuiwen, en conferencia de prensa.
Hasta el momento, la causa del accidente no ha sido determinada y se mantiene bajo investigación oficial.
Por su parte, el presidente de China, Xi Jinping, pidió desplegar “todos los esfuerzos posibles” para localizar a las personas aún desaparecidas, según informó la agencia Xinhua.
Las labores de rescate y evaluación de daños continúan en la zona afectada.