El exmagistrado Mario Morazán aseguró que enfrenta un contexto de riesgo que pone en peligro su vida, al tiempo que denunció públicamente amenazas en su contra y responsabilizó al gobierno por facilitar condiciones que lo exponen.

A través de una carta firmada, Morazán expresó que no teme a la muerte, sino “a una vida que no sea digna de ser vivida”, en referencia a la situación de inseguridad que afirma estar atravesando. En el documento, también señala a quienes —según él— han promovido una “apología del odio” en su contra, así como a los que califica como sus “titiriteros”, a quienes atribuye responsabilidad en cualquier hecho que pueda ocurrirle.

El exfuncionario destituido sostuvo que las amenazas no son un hecho aislado y vinculó su caso con el del exconsejero Marlon Ochoa, asegurando que las advertencias en su contra eran reales. En ese sentido, destacó que Ochoa actuó correctamente al priorizar la protección de su vida y la de su familia.

Morazán reiteró su llamado a las autoridades para que se garantice su seguridad, en medio de un clima de tensión que, según afirma, ha sido alimentado por discursos que incitan al odio y la confrontación.