El jefe de bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, volvió a encender la polémica en el Congreso Nacional luego de impedir que diputados del partido Libre protestaran dentro del hemiciclo, al prohibirles levantarse de sus curules, hacer uso de pitos o interrumpir la sesión.

Zambrano justificó su postura señalando que debe prevalecer el orden en el Poder Legislativo. Sin embargo, la medida ha sido fuertemente cuestionada por diversos sectores, que la califican como contradictoria.

Y es que, según evidencias en videos y fotografías que circulan en redes sociales, diputados nacionalistas han protagonizado en el pasado acciones similares de protesta dentro del Congreso, incluyendo episodios recientes de confrontación que incluso llegaron a los golpes hace apenas unas semanas.

Las críticas apuntan a un doble discurso dentro del Legislativo: mientras se exige disciplina a unos, se toleran conductas similares en otros.

Distintas voces coinciden en que el desorden en el Congreso es reprochable sin importar de qué bancada provenga, señalando que estos espectáculos deterioran la imagen del Poder Legislativo y representan una falta de respeto hacia la ciudadanía.

En medio de la controversia, el debate vuelve a centrarse en la necesidad de reglas claras y aplicadas por igual para todos los diputados, evitando lo que muchos ya califican como una práctica de “doble moral” en la política hondureña.