Estados Unidos está impulsando una campaña de reclutamiento poco convencional: atraer a gamers para que se conviertan en controladores de tráfico aéreo, ante la escasez de personal en uno de los puestos más críticos del sistema de aviación.
La iniciativa parte de una premisa simple: quienes están acostumbrados a videojuegos de alta intensidad suelen desarrollar habilidades como rapidez mental, coordinación, toma de decisiones bajo presión y capacidad de multitarea. Todas estas competencias son esenciales para dirigir el flujo constante de aeronaves en el espacio aéreo.
Estados Unidos busca ampliar el perfil de aspirantes, en un contexto donde la falta de controladores ha encendido alertas sobre la seguridad y eficiencia del sistema aéreo.
Aunque el trabajo real dista mucho de una pantalla y un control, las autoridades consideran que el entrenamiento y la adaptación podrían convertir a estos jugadores en candidatos viables para una de las profesiones más exigentes del sector aeronáutico.