Las autoridades sanitarias de Estados Unidos aseguraron este lunes que el riesgo de propagación del hantavirus “para el público en general sigue siendo muy, muy bajo”, luego de confirmarse que uno de los pasajeros repatriados desde las Islas Canarias dio positivo al virus y otro presenta síntomas leves.
El subsecretario de Salud del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS), Brian Christine, explicó en conferencia de prensa que la variante andina del hantavirus “no se propaga fácilmente” y que para su transmisión se requiere “contacto cercano y prolongado” con una persona ya sintomática.
“Aun así, hemos tomado esta situación muy en serio desde el mismo comienzo”, afirmó el funcionario.
Por su parte, el subsecretario de Respuesta Estratégica del HHS, John Knox, detalló que los repatriados del buque MV Hondius fueron trasladados desde las Islas Canarias hasta Nebraska en un avión del Departamento de Estado equipado con capacidades médicas especiales.
Según las autoridades, los pasajeros permanecerán bajo vigilancia médica y recibirán evaluaciones de salud durante los próximos días.
De los 18 repatriados —17 estadounidenses y un ciudadano británico residente en EE.UU.— dos fueron enviados a Atlanta para una evaluación adicional, mientras que los otros 16 permanecen en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska, el único centro de cuarentena financiado por el Gobierno federal en el país.
Las autoridades sanitarias precisaron que 15 personas están alojadas en la Unidad Nacional de Cuarentena del centro médico y que el pasajero que dio positivo al virus se encuentra aislado en la unidad de biocontención.
Además, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informaron que un equipo de médicos y enfermeros voluntarios monitorea a los pasajeros las 24 horas del día.