El ministro de Desarrollo Económico, Eddy Ordóñez, respondió este lunes a las protestas realizadas por transportistas e importadores en la zona sur del país, asegurando que la nueva normativa sobre la importación y venta de cemento tiene como objetivo garantizar la calidad y seguridad en las construcciones de Honduras.

El funcionario aclaró que la medida impulsada por el gobierno no prohíbe la importación de cemento, sino que establece estándares mínimos para evitar el ingreso de productos de baja resistencia que puedan representar un riesgo para viviendas, edificios e infraestructura pública.

“Lo que buscamos es proteger a la población y asegurar que el cemento que ingrese al país cumpla con parámetros de calidad”, expresó Ordóñez al referirse a las inconformidades manifestadas por sectores vinculados al rubro.

Las declaraciones del ministro surgen mientras continúan las protestas y tomas de carretera en varios puntos del sur de Honduras, donde transportistas e importadores denuncian afectaciones económicas derivadas de la nueva regulación.

Pese a las tensiones, el titular de Desarrollo Económico reiteró que el gobierno mantiene disposición al diálogo con los sectores involucrados para escuchar planteamientos y buscar consensos sobre la aplicación de la normativa.

Las manifestaciones han generado complicaciones en el tránsito vehicular y preocupación entre comerciantes y ciudadanos de la zona, mientras el debate sobre la regulación del cemento sigue escalando.