La diputada del Partido Liberal, Alia Kafati, salió en defensa de las consejeras Ana Paola Hall y Cossette López, al asegurar que ambas no incurrieron en ninguna violación a la ley y, por tanto, no estarían sujetas a un juicio político.
Las declaraciones de Kafati surgen en medio de un ambiente de alta tensión política, marcado por cuestionamientos y confrontaciones entre distintos sectores, especialmente en torno al papel de los órganos electorales y las decisiones adoptadas en el marco del proceso democrático.
Según la congresista liberal, las actuaciones de Hall y López deben analizarse con base en la ley y no desde una lógica de persecución política o presión partidaria.
“En ningún momento han violado la ley”, sostuvo Kafati al referirse a las consejeras, al tiempo que descartó que existan fundamentos legales para promover un juicio político en su contra.
Contexto político tenso
La defensa pública de las funcionarias se produce en un momento en que la credibilidad y la imagen pública de varios actores del oficialismo atraviesan un evidente desgaste, en medio de señalamientos, disputas internas y un creciente debate sobre la institucionalidad democrática del país.
En ese escenario, el tema del conteo de votos y las decisiones tomadas por autoridades electorales se ha convertido en uno de los puntos más sensibles del debate nacional, generando posturas encontradas entre oficialismo, oposición y sectores de sociedad civil.
Debate sobre legalidad y presión política
La postura de Kafati también reaviva la discusión sobre los límites del juicio político y su uso en coyunturas de confrontación partidaria, especialmente cuando se trata de funcionarios vinculados a instituciones clave del sistema democrático.
Hasta ahora, el caso sigue alimentando la polarización política, mientras distintos sectores continúan fijando posición sobre la actuación de las consejeras y el rumbo de las instituciones electorales.