La crisis de abastecimiento de agua potable en Tegucigalpa continúa agravándose debido a los bajos niveles de almacenamiento en las principales represas que abastecen a la capital. Las autoridades informaron que los embalses de Los Laureles y La Concepción se encuentran por debajo del 40 % de su capacidad, una situación que obligará a endurecer los racionamientos en varios sectores.
Como parte de las medidas para enfrentar la escasez, numerosos hogares recibirán el servicio de agua únicamente una vez por semana, afectando a miles de familias que ya enfrentan dificultades para almacenar el recurso.
Las autoridades advirtieron que los meses de julio y agosto serán los más críticos del año, debido a la reducción de las reservas y a la alta demanda de agua en la capital. Asimismo, señalaron que el panorama podría complicarse aún más en 2027 si las precipitaciones no permiten una recuperación significativa de los niveles de las represas.
Ante esta situación, hicieron un llamado a la población para reforzar las medidas de ahorro y uso responsable del agua, mientras se mantienen los monitoreos permanentes sobre el comportamiento de los embalses y las condiciones climáticas.