Con el objetivo de fortalecer la democracia y mejorar la forma en que los hondureños eligen a sus autoridades, el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) presentó una propuesta de reformas al sistema electoral del país.

La iniciativa fue expuesta durante el evento “Trazando la ruta hacia las reformas electorales”, un espacio de diálogo en el que participaron autoridades, diputados, expertos internacionales, representantes de la academia y miembros de la sociedad civil.

Entre los cambios planteados, el CNA destacó dos reformas consideradas clave para dar mayor legitimidad, transparencia y confianza a los procesos electorales en Honduras.

Segunda vuelta electoral

Una de las principales propuestas es la implementación de la segunda vuelta electoral, mecanismo que se aplicaría cuando ningún candidato alcance la mayoría requerida en la primera votación.

Bajo este modelo, los dos aspirantes más votados se enfrentarían en una nueva jornada electoral, permitiendo que el ganador llegue al poder con un respaldo más amplio de la ciudadanía.

Según lo expuesto, esta medida contribuiría a evitar resultados cerrados que suelen generar dudas, tensiones o conflictos postelectorales, además de darle un mayor peso al voto ciudadano en la decisión final.

Ciudadanización de las mesas electorales

Otra de las reformas impulsadas por el CNA es la ciudadanización de las Juntas Receptoras de Votos (JRV), con el fin de que estas no estén controladas únicamente por representantes de partidos políticos.

La propuesta plantea que las mesas electorales sean integradas por ciudadanos capacitados y conscientes de su rol, lo que permitiría reducir el control político sobre el conteo de votos y fortalecer la transparencia en el manejo de las actas.

De acuerdo con el CNA, esta medida también ayudaría a generar mayor confianza en los resultados electorales y en la institucionalidad democrática del país.

Una reforma más amplia

Las autoridades del CNA señalaron que estas iniciativas forman parte de una propuesta más amplia orientada a modernizar el sistema electoral hondureño y corregir debilidades que, durante años, han generado cuestionamientos en distintos procesos democráticos.

El planteamiento busca abrir el debate nacional sobre la necesidad de transformar las reglas electorales para garantizar elecciones más confiables, transparentes y legítimas en Honduras.