Al menos 13 miembros de las fuerzas de Seguridad del Estado del Líbano perdieron la vida este viernes tras una serie de bombardeos ejecutados por Israel contra el Palacio de Gobierno de Nabatieh, en el sur del país, una de las zonas más afectadas por la ofensiva aérea que se mantiene desde hace aproximadamente cinco semanas.
De acuerdo con un comunicado del cuerpo policial conocido como Seguridad del Estado, el 10 de abril de 2026 los ataques aéreos tuvieron como objetivo el edificio gubernamental de Nabatieh, donde opera la Dirección Regional de Seguridad del Estado en esa localidad.
“Este ataque provocó la muerte de 13 miembros de la Seguridad que continuaban cumpliendo con su deber al servicio de la ciudadanía en las delicadas circunstancias que atraviesa el Líbano”, señala el informe oficial.
La Presidencia del Líbano, a través de un comunicado, informó que el jefe de Estado, Joseph Aoun, condenó el ataque y afirmó que los hechos contra instituciones estatales y organismos de seguridad “no disuadirán al Líbano de defender su derecho a proteger su territorio y preservar su soberanía”.
El mandatario expresó estas declaraciones durante una conversación con el jefe de la Seguridad del Estado, Edgar Lawandos, a quien trasladó sus condolencias.
Por su parte, el primer ministro, Nawaf Salam, sostuvo que los bombardeos solo refuerzan la “determinación” del país para alcanzar un cese de hostilidades con Israel.
“Nuestras más sinceras condolencias al pueblo de Nabatieh por sus mártires, tanto civiles como miembros de la Seguridad del Estado, que fallecieron como consecuencia de los ataques israelíes dirigidos contra el Palacio de Gobierno de Nabatieh, sus alrededores y su mercado”, expresó, sugiriendo que el impacto del ataque habría sido más amplio en la zona.
El episodio ocurre en el contexto de la escalada militar entre Líbano e Israel, que ha intensificado los bombardeos en el sur libanés en las últimas semanas.